Historia

En La Granja nos guían los valores. Los de una elaboración cuidada, reflejada tanto en nuestros productos tradicionales como en los más innovadores. Y también lo que nos recuerdan nuestra responsabilidad ante el entorno físico y humano que nos rodea.
 


Tradicionales
e innovadores

Avanzarse a dar respuesta a los deseos de los consumidores ha convertido a La Granja, empresa familiar nacida en 1959, en un referente de calidad e innovación en el sector de productos de bollería. En los 80 fue pionera al crear especialidades atendiendo a necesidades dietéticas. Más tarde lanzó su gama Bio, que utiliza solo ingredientes de la agricultura ecológica. Investigamos nuevas formulaciones y sabores que se materializan en nuevas líneas de productos, como nuestros snacks ecológicos veganos.

 


Valores que
comprometen

Un enorme logro de La Granja es haber sido un instrumento eficaz para hacer realidad la voluntad de compromiso social que nació con la empresa. Muy sensible al bienestar e integración laboral de todas las personas de su entorno, La Granja participa hoy en diversas organizaciones sociales, siendo un miembro muy activo a nivel local y habiendo recibido muchos reconocimientos por este motivo.

 

 

 

 

ELABORACIÓN

Desde 1959 el impulso de La Granja es ofrecer una calidad superior. Una calidad que se distingue por el sabor, la frescura y el valor nutritivo de sus productos.
 


Siempre calidad,
siempre innovar

Por nuestro compromiso de calidad, en La Granja nos imponemos entregar producto fresco y ello sólo puede lograrse elaborándolo cada día. Para nosotros no tiene sentido seleccionar los mejores ingredientes para que, una vez producido, el producto no se distribuya de inmediato perdiendo cualidades. Ante el dilema entre mayor calidad o mayor productividad, en La Granja prima siempre el interés de nuestros consumidores.

Manteniendo la elaboración de los productos tradicionales que alumbraron nuestros inicios, una constante en La Granja ha sido la inquietud por ir siempre más allá e innovar. Observar las tendencias y darles respuesta nos ha conducido a crear especialidades: desde la primera magdalena integral o la bollería sin azúcares añadidos, hasta ofrecer alternativas con ingredientes ecológicos tanto en bollería como en snacks horneados, o con productos que incorporan fruta y verdura. Estas iniciativas en forma de productos siempre buenos y sabrosos han hecho de La Granja una compañía singular y apreciada, capaz de abrirse camino en el mercado europeo.